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2025-03-17

Reforma de la arquitectura financiera mundial: Un llamamiento al desarrollo centrado en las personas

A medida que el mundo se enfrenta a múltiples crisis interconectadas -desde la creciente carga de la deuda y el declive del multilateralismo hasta el agravamiento de la crisis climática y la reducción del espacio cívico-, la necesidad de un nuevo enfoque para la financiación del desarrollo mundial nunca ha sido más urgente. En la Cumbre de Finanzas en Común (FiCS 2025) celebrada en Sudáfrica, tuve el privilegio de transmitir un mensaje de las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC): «El verdadero desarrollo debe dar prioridad a la dignidad, los derechos y el bienestar de las comunidades, especialmente de las más afectadas por estas crisis».

 

Aunque las OSC dispusimos de un espacio limitado durante la cumbre, nos mantuvimos firmes en nuestro llamamiento a una visión del desarrollo que dé prioridad a las personas. El mensaje central es claro: las finanzas deben estar al servicio de las personas y proteger el planeta, integrando la dignidad humana, los derechos y la justicia climática en todas las iniciativas de desarrollo.

 

Finanzas en común: un encuentro mundial en busca de soluciones

 

La Cumbre FiCS 2025, que forma parte de la iniciativa más amplia Finanzas en Común, reunió a casi 2.500 delegados, coorganizada por el Banco de Desarrollo de África Austral (DBSA), el Banco Asiático de Inversión en Infraestructuras (BAII) y el Grupo AFD. Esta plataforma nos permitió hacer hincapié en que la financiación del desarrollo debe ser inclusiva, transparente y centrada en las personas, como se detalla en nuestra declaración colectiva de la sociedad civil.

 

Las comunidades en el centro del desarrollo

 

Las OSC reafirmaron su compromiso con un enfoque del desarrollo centrado en las personas. Las comunidades no deben ser meras receptoras del desarrollo, sino artífices de su propio futuro. El desarrollo debe concebirse con las comunidades, no para ellas. La participación activa desde el diseño hasta la ejecución es crucial, y los derechos humanos, la igualdad de género y la libertad de expresión deben respetarse a lo largo de todo el proceso.


Al integrar la experiencia de las OSC, los Bancos Públicos de Desarrollo (BPD) pueden mejorar la calidad, la pertinencia y el impacto de sus inversiones. Esta colaboración garantiza que los proyectos sean de propiedad local, que los riesgos se gestionen eficazmente y que los resultados se ajusten a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).


Cinco mensajes clave para la reforma

 

De nuestros debates surgieron cinco mensajes clave:

  • Participación inclusiva y transparencia: La financiación del desarrollo debe garantizar la participación significativa de la comunidad, la transparencia y la rendición de cuentas en cada etapa.
  • Dignidad y derechos en el centro: El desarrollo debe priorizar los derechos humanos, la justicia económica y el bienestar cultural para evitar daños y garantizar un cambio positivo duradero.
  • Desarrollo dirigido localmente: Debemos pasar de las soluciones de arriba abajo al empoderamiento de las comunidades locales para liderar un crecimiento sostenible y transformador.
  • Reformar un sistema financiero roto: El sistema financiero mundial debe reformarse para dar prioridad a la financiación pública, las subvenciones y la rendición de cuentas, garantizando que los bancos de desarrollo respondan a las necesidades de las personas. Los Bancos Públicos de Desarrollo tienen un papel crucial que desempeñar en este sentido, aumentando la financiación pública, dando prioridad a las subvenciones y reformando los bancos multilaterales para que sean más democráticos, receptivos y responsables ante las personas a las que sirven.
  • La justicia climática y nuestro futuro: Los impactos del cambio climático se sienten universalmente, ¡independientemente de dónde se viva! Por tanto, la financiación del desarrollo debe centrarse en la justicia climática y el desarrollo sostenible. Esto requiere un mayor apoyo a las comunidades para que desarrollen su resiliencia y se adapten al cambio climático. La financiación del desarrollo debe ser una herramienta para proteger el planeta y a sus habitantes.

BPD y OSC: Reforzar el modelo de desarrollo

 

Los BPD, con su mandato público, son cruciales para impulsar un desarrollo sostenible e integrador. Deben centrarse en la financiación pública, incluida la cancelación de la deuda, y apoyar las economías locales, especialmente en África, al tiempo que promueven la justicia climática. Sin embargo, los AP pueden mejorar significativamente su impacto asociándose con las OSC, que aportan un valor añadido único al garantizar que las inversiones se centren en las personas y estén alineadas con los ODS.


Las OSC pueden ser socios como profesionales expertos con profundos conocimientos locales. Su capacidad para evaluar y mitigar los riesgos sociales, medioambientales y económicos en una fase temprana del diseño del proyecto contribuye a garantizar la sostenibilidad y evitar fracasos. Además, las OSC garantizan que las comunidades participen desde el diseño hasta la ejecución y el seguimiento, asegurando que los proyectos sean socialmente inclusivos, resilientes y alineados tanto con las necesidades locales como con objetivos globales como los ODS y el Acuerdo de París.


Las organizaciones de la sociedad civil también desempeñan un papel fundamental en la rendición de cuentas de los organismos de desarrollo público, garantizando que los proyectos produzcan resultados tangibles y positivos. La nueva coalición FiCS entre BPD y OSC ofrece una plataforma para formalizar estas asociaciones, compartir las mejores prácticas y crear conjuntamente soluciones sostenibles. Esta colaboración es esencial para garantizar que la financiación del desarrollo esté al servicio de las comunidades y no sólo de las élites.


Una nueva era para la financiación del desarrollo: Construir un sistema centrado en las personas


Para hacer frente a los apremiantes desafíos del desarrollo y la justicia climática, debemos garantizar que las AP estén alineadas con los ODS y el Acuerdo de París. Para ello es necesario garantizar una financiación pública adecuada y abogar por reformas fiscales mundiales justas, como la Convención Fiscal de la ONU y el impuesto sobre la riqueza del G20. Los más ricos y los que más contaminan deben pagar lo que les corresponde.

 

Para lograr una transformación real, los BPD deben alinear el 100% de sus inversiones con los ODS, garantizando que los recursos públicos se destinen a proyectos que contribuyan directamente a estos objetivos globales. Las IFD y los BPD también deben dar prioridad a las estrategias de desarrollo dirigidas por los países, empoderando a las comunidades locales y reduciendo la dependencia de las agendas impulsadas por los donantes.


Colaboración para fortalecer los ecosistemas financieros

 

De cara a la conferencia sobre Financiación para el Desarrollo, que se celebrará en Sevilla en junio, las instituciones financieras de desarrollo (IFD), incluidas las bilaterales, deben armonizar esfuerzos, mejorar la utilización de los recursos y aprovechar la experiencia local. La financiación pública debe centrarse en proyectos transformadores a largo plazo con beneficios para la sociedad, y no sólo en aquellos con rendimientos inmediatos. La sociedad civil es aquí un aliado clave.


Finanzas públicas y transición justa


A medida que nos enfrentamos a la crisis climática, las AP deben apoyar una transición justa hacia la energía verde. La igualdad de género también debe ocupar un lugar central en todas las políticas e inversiones de los BPD. Los BPD deben integrar la igualdad de género en sus estrategias de financiación, garantizando que se dé prioridad a los derechos de las mujeres y las niñas.


Los BPD deben mirar más allá de los proyectos «financiables», dando prioridad a las iniciativas a largo plazo que aporten valor a las comunidades locales, incluso cuando los beneficios financieros inmediatos sean inciertos. Las OSC desempeñan aquí un papel crucial. Su experiencia en contextos locales mejora la alineación de las inversiones de los BPD con los objetivos globales de desarrollo. Desde la evaluación de riesgos hasta el seguimiento, las OSC garantizan que los proyectos financiados por los BPD sean socialmente integradores, medioambientalmente sostenibles y resilientes.

Al trabajar con las OSC, los BPD pueden mejorar la calidad y el impacto de sus inversiones. Esta colaboración garantiza que los proyectos sean de propiedad local, que los riesgos se gestionen mejor y que los resultados del desarrollo se ajusten a los mandatos de los BPD de promover un desarrollo sostenible, inclusivo y equitativo.

 

Conclusión

 

La FICS 2025 debe marcar el comienzo de una nueva era para la financiación del desarrollo, una era que sirva a las personas, promueva la dignidad y apoye la justicia climática. Las OSC siguen comprometidas con garantizar que las finanzas trabajen para las personas y el planeta, e invitamos a los BPD a unirse a nosotros en esta coalición por un futuro sostenible centrado en las personas. Para más detalles, animamos a los lectores a consultar la Declaración de la Sociedad Civil y el comunicado final, que reflejan nuestro compromiso colectivo con la creación de un sistema financiero que responda a las necesidades de los más vulnerables.