Syria’s four crises: coronavirus, war, famine and economic collapse | Forus

2021-08-30

Las cuatro crisis en Siria: el coronavirus, la guerra, el hambre y el colapso económico

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En el marco de una colaboración con Forus en la región de Oriente Medio y África del Norte, la Red Árabe de ONG para el Desarrollo (en adelante ANND por su sigla en inglés) provee distintos puntos de reflexión sobre el contexto actual de las organizaciones de la sociedad civil en varios países de la región. El primer artículo se centraba en la realidad y los retos de la sociedad civil en Jordania. A continuación, descubra el segundo punto sobre la situación en Siria frente al impacto del COVID.

Despues de un rápido deterioro social y económico en los últimos meses, y a tres meses del inicio de la pandemia, se teme consecuencias serias y potencialmente devastadoras en Siria. Ya que la información y los datos publicados por el gobierno son escasos, no existen - hasta la fecha - evaluaciones adecuadas sobre del impacto de la COVID-19 en lo que respecta a la salud, la economía, y su impacto social. Sin embargo, muchas pruebas anecdóticas de Siria confirman el bajo nivel de preparación del país. Cuando la gravedad de la crisis se hizo evidente, llegó la COVID-19 y acabó en gran medida con lo que restaba de la capacidad de Siria para hacer frente a las presiones sobre la economía, el presupuesto del gobierno, el tipo de cambio, y la paciencia de la población. Todo parece indicar que la COVID-19 empeorará el colapso socioeconómico en Siria. Los serios peligros económicos y socioeconómicos crecen debido a que la caída de la economía, desencadenada por la COVID-19, llevando a cientos de miles de desplazados internos sirios a una situación aún más dramática, incrementado sus necesidades humanitarias. El número de familias vulnerables que carecen de los recursos básicos para sobrevivir ha incrementado considerablemente como consecuencia de la falta de servicios públicos y asistencia sanitaria.

No es de extrañar que la inseguridad económica y alimentaria haya sido enorme en este último tiempo. De acuerdo con el PMA, el precio promedio de una canasta básica de alimentos en junio del 2020 era de SYP 84.095 (Syria Country Office Market Price Watch Bulletin Issue 67, junio de 2020, https://reliefweb.int/report/syrian-arab-republic/syria-country-office-market-price-watch-bulletin-issue-67-june-2020). Esto representa un incremento del 48 % en comparación con mayo del 2020 y señala una grave pérdida del poder adquisitivo de la población. En comparación con la época previa a la COVID-19, el precio nacional de la canasta básica de alimentos aumentó en un 110% desde febrero del 2020 y es, en este momento, más cara que el salario mensual más alto de un funcionario público (SYP 80.240). La causa de este incremento en el precio promedio nacional de la canasta básica de alimentos responde a los siguientes factores: las altas oscilaciones de la libra siria en el mercado cambiario informal, el recrudecimiento de las medidas coercitivas unilaterales y los desacuerdos políticos internos entre la élite siria.

La alta volatilidad en el mercado financiero ha elevado los precios de todos los productos básicos. Las cadenas de suministro sufrieron un gran impacto a comienzos de junio, cuando los vendedores mayoristas y minoristas restringieron las ventas hasta que se estabilizó el tipo de cambio informal. Debido a que la hiperinflación afectó a los hogares en cuanto el acceso a los alimentos, las 14 gobernaciones reportaron un incremento del precio de referencia de la canasta básica de alimentos en junio del 2020. El incremento mensual más alto se reportó en Quneitra (un incremento mensual de hasta el 78%), seguida por Damasco Rural (hasta un 62%) y Deir-ez-Zor (hasta un 61% mensual). Mientras que en el noreste, Idlib mostró el precio más alto de la canasta básica de alimentos en Siria, alcanzando SYP 107.891 en junio del 2020 (un incremento mensual de hasta un 52%), seguida por Hasaka con una canasta básica a SYP 88.619.

Es probable que el impacto socioeconómico de la COVID-19, en particular en lo que respecta a la seguridad alimentaria y medios de subsistencia, agrave las necesidades humanitarias y las necesidades básicas del país. Más allá de la presencia masiva de organizaciones occidentales e internacionales, ya sea en zonas bajo el control del gobierno o no, muchos agentes humanitarios han informado que adaptan sus actividades y procedimientos para reducir los riesgos relacionados con la COVID-19 y que muchas actividades sanitarias y de protección en el lugar han tenido que suspenderse para resguardar a la población afectada y a los trabajadores humanitarios.

Todos estos factores suman nuevos niveles de problemas y consecuencias desastrosas a la situación humanitaria, social y material. A medida que las comunidades sirias atraviesan diariamente diversas penurias y riesgos sanitarios, la mayoría de las poblaciones sirias más precarias soportan estas consecuencias en soledad, incapaces de hacerle frente a los estragos causados por la guerra, la división, y el deterioro económico continuo. En un contexto de inestabilidad política y seguridad precaria, que podría agravarse si los medios de subsistencia corren un peligro aún mayor y por un período de tiempo más largo, los terribles riesgos yacen en la posibilidad de serios niveles de malnutrición y hambruna a largo plazo.

En términos de poblaciones afectadas, todos los grupos se encuentran suceptibles a ello. Los millones sirios, que ya han soportado casi una década de guerra y desplazamientos, ahora enfrentan niveles de hambre sin precedentes que los vuelven seriamente vulnerables ante la COVID-19. Sin embargo, los ancianos y las personas con afecciones ya existentes se encuentran especialmente en riesgo. A medida que la situación económica ha ido empeorando, algunas ONG humanitarias informaron que la volatilidad del tipo de cambio informal había obligado a suspender temporalmente las compras locales (OCHA and WHO, COVID-19 Update No. 14 - 10 de julio de 2020, https://reliefweb.int/report/syrian-arab-republic/syrian-arab-republic-covid-19-update-no-14-10-july-2020).

En particular, en las zonas densamente pobladas, sobre todo Damasco, Damasco Rural, Alepo y Homs, y para aquellos que viven en campamentos y asentamientos informales en NES, albergues colectivos en todo el país, así como en otras zonas como Deir-Ez-Zor, el acceso a la asistencia médica y la ayuda humanitaria no es el mismo. Según la Organización Mundial de la Salud y la OCAH, la prestación de ayuda se ha suspendido en algunos casos mientras se resuelven los nuevos métodos: “las clínicas médicas móviles u otros servicios se han suspendido o reducido mientras los equipos trabajan para poner en práctica las labores de precaución”. Los servicios de salud reproductiva, materna y contra la violencia de género son continuos, mediante el suministro de equipos de protección, la creación de más de zonas de prestación de servicios y el asesoramiento a distancia.

Además, la subida de los precios y la caída de la moneda siria en el mercado de divisas también han generado un importante descenso de la actividad empresarial. Si bien el cierre de las fronteras y los pasos fronterizos detuvo el comercio y las transacciones financieras dentro de las zonas y con los países vecinos, se espera que esta desaceleración de las actividades económicas ponga en peligro a más de medio millón de puestos de trabajo en los sectores de la industria y la construcción, así como a 650 000 empleos en hoteles y restaurantes. Además, alrededor de 1,1 millones de autónomos pueden sufrir una importante disminución de sus ingresos. Además, se espera que los ingresos públicos disminuyan considerablemente debido al estancamiento económico y se produzca un fuerte descenso del número de los contenedores gestionados por el puerto de Latakia, lo que indica una caída del comercio exterior.

Es difícil rastrear dónde y cuándo empezó exactamente la última y grave caída de la economía debido a la escasez de remesas, peregrinos y visitantes extranjeros, sobre todo del Líbano e Irán, que eran dos importantes fuentes de divisas,.Por lo tanto, para un país en conflicto como Siria, las consecuencias de la COVID-19 y las malas condiciones económicas se atribuyen, en gran medida, a una multitud de factores y actores, entre ellos, la crisis bancaria libanesa y las consecuencias de la destrucción a gran escala de la economía, que es difícil de atribuir sólo a la COVID-19, en particular en lo que refiere al deterioro de los indicadores económicos y sociales específicos. Teniendo en cuenta que los ingresos del gobierno sirio se han visto notablemente afectados por los problemas económicos de Irán, Teherán se ha visto afectado por su propio brote de COVID-19, las agobiantes sanciones de Estados Unidos y los bajos precios del petróleo, por lo que no puede mantener a flote la economía siria.

Hoy en día, toda Siria se desmorona bajo el peso de las sanciones occidentales de años, la lucha y la muerte, la corrupción, una pandemia y un declive económico agravado por la crisis financiera del Líbano. Además, el colapso de la libra siria y el desplazamiento de millones de personas se traducirá en un número sin precedentes de familias sirias que ya no pueden poner comida en la mesa o ganar suficiente dinero para cubrir las necesidades básicas.

Por último, desde junio de 2020, con un aumento del desempleo y del precio de los bienes de consumo, y después de casi cuatro meses de colapso e impactos devastadores, la gravedad de la COVID-19 para la economía siria no sólo radica en su impacto directo sobre la actividad empresarial. Más bien proviene del hecho de que la pandemia se está propagando en un momento en que el país y las comunidades se enfrentan a un conjunto de crisis, pobreza y dificultades. A la luz de esto, la interconectividad entre la economía de Siria y los medios claves de subsistencia significa que una disminución de cualquiera de las principales fuentes de divisas, como la ayuda humanitaria, el apoyo de los aliados (Rusia e Irán) y las remesas, tiene un impacto significativo en el poder adquisitivo local, los medios de subsistencia, la seguridad alimentaria y la economía local. Lo que, en conjunto, había destruido en gran medida la capacidad institucional del Estado para cumplir con sus obligaciones para con sus ciudadanos y aliviar las pésimas condiciones económicas y sociales de la población.

Bibliografía:  

Gusun, Ziad. 2020. "Syrian economy after Corona" (en árabe), AlAkhbar. 22 de abril de 2020. https://al-akhbar.com/Syria/287463 

Abyad, Maya. 2020. “Aid Politicisation Amidst the Covid-19 Response in Northeast.” Italian Institute for International Political Studies. 7 de mayo de 2020. https://bit.ly/2XUnUSM  

Yazigi, Jihad. 2020. “COVID-19 Exacerbates Syria’s Socioeconomic Collapse”. 10 de julio de 2020. https://pulitzercenter.org/reporting/covid-19-exacerbates-syrias-socioeconomic-collapse