2019-10-22
La plataforma de ONGD rumana FOND comparte lecciones para aquellas organizaciones que desean llevar a cabo evaluaciones de impacto
News
Antes de la evaluación
- Antes de plantearse contratar una evaluación de impacto, deberá saber bien por qué necesita una evaluación, exactamente qué es lo que desea evaluar («todo» no es una opción recomendable), y lo que tiene pensado hacer con los resultados de la evaluación.
- Plantéese si desea centrar la evaluación en su impacto externo (éxitos, resultados que ha obtenido, fracasos) o en el rendimiento organizativo.
- Elija a evaluadores que conozcan bien las particularidades del sector de ONG en el que opera. De lo contrario, probablemente tendrá demasiada información que no se pueda reunir ni asimilar dentro de los plazos de la evaluación.
Participación y asimilación
- Implique a sus miembros en las primeras fases del proceso de evaluación. De este modo, ayudará a los evaluadores a diseñar preguntas que sean verdaderamente relevantes, y además permitirá a sus miembros y a la organización en conjunto asimilar el proceso.
- Aparte de a sus miembros, procure que la evaluación llegue a otras partes interesadas. Será usted quien proporcione a sus evaluadores una lista de partes interesadas para entrevistarlas, y para ello tenga en cuenta lo siguiente:
a. Pregúntese: ¿podrán las partes interesadas de esta lista facilitar información sobre aquello que se pretende evaluar?
b. Incluya a partes interesadas de más de una categoría (esto es, socios, partes interesadas de apoyo, redes y coaliciones a las que está afiliado, etc.).
c. Incluya a partes interesadas de las que espera una opinión positiva sobre su organización, pero también a personas de las que espera una opinión más crítica.
d. Haga una lista numerosa, pues no todo el mundo que aparezca en ella podrá participar.
Uso de los resultados
- Recordando la primera lección: para poder aprovechar bien los resultados de la evaluación es necesario comenzar el proceso con una idea clara de cómo se van a emplear las conclusiones.
- Sea transparente a la hora de compartir los resultados de la evaluación con sus miembros u otras partes interesadas relevantes, y dedique tiempo a hablar en grupo sobre los mismos.
- Es recomendable ponerse a trabajar cuanto antes en las conclusiones de la evaluación. Aproveche la primera ocasión que tenga para debatir sobre resultados complicados o sensibles y empiece a aplicar cambios.
Por último, si no dispone de recursos para contratar una evaluación externa, tiene la posibilidad de realizar autoevaluaciones en las que el propio personal se encarga del proceso. En este caso, deberá tener presente estas cuestiones:
- Deberá emplear una metodología rigurosa para la autoevaluación; podrá encontrar una guía y un conjunto de herramientas muy prácticos para la autoevaluación en este enlace, o bien puede empezar explorando más recursos en esta lista.
- Deberá incluir a diversas partes interesadas en la evaluación (por ej., miembros del Consejo, organizaciones, socios, donantes, etc.).
- Los resultados de una autoevaluación pueden ser distintos a los de una evaluación externa, y en el caso de la primera puede resultar difícil saber si sus conclusiones son objetivas. No obstante, este proceso puede ser un ejercicio excelente que ayude a su organización a mejorar sus procesos de supervisión, evaluación y aprendizaje a largo plazo.