2024-01-04
Defensa de la libertad cívica en Chad: Llamamiento a la acción
Desde abril de 2021, Chad se encuentra en transición política tras la muerte del presidente Idriss Déby Itno. Dirigido por su hijo, el general Mahamat Idriss Déby, este periodo ha estado marcado por las promesas de elecciones y la vuelta a un gobierno civil. Sin embargo, el camino ha estado plagado de divisiones y desafíos, especialmente para las organizaciones de la sociedad civil.
Contexto general e impacto de las Ordenanzas en la sociedad civil
En agosto de 2023, el gobierno de transición introdujo nuevas ordenanzas, las Ordenanzas nº 008, 010 y 011, que imponían severas restricciones a las libertades de reunión y expresión, limitando la capacidad de las organizaciones de la sociedad civil para participar en actividades de promoción y movilización, erosionando así el espacio cívico en Chad. La Ordenanza nº 008/PT/2023, por la que se establece el estado de excepción, restringe los movimientos y las reuniones públicas. La Ordenanza nº 010/PT/2023 establece condiciones estrictas para las reuniones públicas, y la Ordenanza nº 011/PT/2023 restringe gravemente las manifestaciones públicas. Estas medidas represivas obstaculizan la expresión democrática y la participación ciudadana, elementos clave para el éxito de la transición a un gobierno civil, y tienen un profundo impacto en las actividades de las organizaciones de la sociedad civil, limitando su capacidad para movilizar a la sociedad, expresarse libremente e implicarse en la defensa del cambio.
Estas restricciones en Chad forman parte de una tendencia mundial de reducción del espacio cívico, que afecta significativamente a la eficacia de las OSC a la hora de contribuir a los esfuerzos humanitarios y de desarrollo. El papel esencial de las OSC en la prestación de servicios cruciales, especialmente en zonas remotas, rurales y económicamente desfavorecidas, está ampliamente reconocido. Su labor suele colmar las lagunas dejadas por el gobierno y el sector privado en materia de servicios sociales, socorro en caso de catástrofe, desarrollo de capacidades y mitigación de la pobreza. Sin embargo, las crecientes restricciones legales a los derechos internacionalmente protegidos de las OSC a reunirse pacíficamente, asociarse libremente y expresarse abiertamente limitan su capacidad de servir a las comunidades que las necesitan y dependen de ellas. Este fenómeno se ha observado en muchos países de todo el mundo, y refleja algunas de las represiones más intensas de las que han sido objeto las OSC en los últimos tiempos.
Ngarassal Saham Jacques, Coordinador de CILONG - Centre d'Information et de Liaison des ONG au Tchad, cree que son muchas las dificultades a las que se enfrentan los actores de la sociedad civil. "En lo que respecta a los defensores de los derechos humanos y su situación en Chad, se encuentran en un estado de inseguridad sin precedentes. Cuando planteamos la cuestión del acceso a la información, cuando los ciudadanos se reúnen en organizaciones para exigir determinadas cosas relativas a las actividades de desarrollo, los dirigentes de la sociedad civil somos estigmatizados: se nos acusa de ser cercanos a la oposición o enemigos de la nación, simplemente porque expresamos nuestra opinión sobre cuestiones relacionadas con la gobernanza." A esto añade: "Las autoridades saben cómo manipular a la sociedad civil. Hay compra de conciencias, elevación a puestos de responsabilidad", así como amenazas de muerte contra los actores de la sociedad civil. "Cuando denuncias una injusticia, inmediatamente te amenazan de muerte o de secuestro", señala.
Llamamiento a la acción
- Derogación inmediata de las ordenanzas restrictivas: Pedimos al gobierno chadiano que derogue inmediatamente estas ordenanzas, que restringen las actividades de la sociedad civil. Esta medida es crucial para garantizar que las organizaciones de la sociedad civil puedan contribuir libremente al desarrollo del país y a los procesos democráticos.
- Apoyo y supervisión internacionales: Hacemos un llamamiento a los organismos internacionales, incluidas la Unión Africana y las Naciones Unidas, para que sigan de cerca la situación en Chad, especialmente en el periodo previo al referéndum y durante el mismo. Su presencia y seguimiento pueden contribuir a garantizar un proceso justo.
- Solidaridad con la sociedad civil chadiana: Nos solidarizamos con nuestra organización miembro y sus miembros en Chad y con todos los actores de la sociedad civil que se enfrentan a dificultades. Nos comprometemos a amplificar sus voces y preocupaciones a escala nacional, regional y mundial.
- Compromiso con el gobierno chadiano: Queremos colaborar constructivamente con el gobierno chadiano para abogar por un espacio cívico que propicie el funcionamiento eficaz de la sociedad civil. El diálogo y el compromiso son esenciales para encontrar soluciones sostenibles.
Conclusión
La situación en Chad es un duro recordatorio de la fragilidad de las libertades civiles. La comunidad internacional, así como los actores locales y regionales, deben colaborar para garantizar que Chad supere este periodo de transición respetando las libertades fundamentales de sus ciudadanos. Como red mundial de la sociedad civil, Forus está decidida a apoyar a sus miembros y a las organizaciones de la sociedad civil de Chad, y a abogar por una sociedad en la que la sociedad civil pueda florecer y contribuir al desarrollo y la democratización del país. El futuro de la democracia chadiana y el bienestar de su pueblo dependen de una sociedad civil dinámica y comprometida, libre de funcionar, expresarse y reunirse sin restricciones indebidas.